Los textiles médicos —incluidos los equipos de protección personal (EPP), como batas, delantales y mascarillas, así como los materiales de esterilización— contribuyen de manera significativa a la generación de residuos plásticos en el sector salud. ¿Cómo puede el sector identificar los textiles de un solo uso que pueden sustituirse por alternativas reutilizables? Esta fue una de las preguntas clave que impulsó la «Revolución de los textiles reutilizables», una iniciativa de dos años de duración liderada por Salud sin Daño en colaboración con el Fondo Medioambiental de Minoristas de Noruega (NREF).
Como parte del proyecto, Salud sin Daño desarrolló un curso en línea gratuito y una herramienta de auditoría textil para evaluar las oportunidades de sustituir productos textiles por alternativas más sostenibles y ayudar a instituciones de todo el mundo a reducir el uso de plásticos en la atención médica.
El nuevo informe que publicó Salud sin Daño (ahora disponible en español) ofrece un análisis exhaustivo de los aspectos operativos, ambientales y procedimentales, así como de los desafíos y el impacto, de la implementación de iniciativas de textiles reutilizables en cuatro hospitales piloto:
- Centro de Estudios e Investigación Dr. João Amorim (CEJAM), Brasil
- Fundación Santa Fe de Bogotá, Colombia
- Great Ormond Street Hospital (GOSH), Reino Unido
- Saint Paul’s Hospital of Iloilo, Filipinas
Los resultados demuestran que las alternativas reutilizables de alta calidad pueden ofrecer un rendimiento clínico igual o superior, al tiempo que mejoran significativamente los resultados económicos. En diversas categorías de productos, los artículos reutilizables reducen el coste total por uso, estabilizan el suministro y disminuyen el volumen de residuos que deben gestionar los hospitales.
Acceda al informe técnico completo (en español)
Sobre el proyecto
"La revolución de los textiles reutilizables" es un proyecto de dos años (2024-2026) realizado en colaboración con Norwegian Retailers’ Environment Fund (NREF). Su enfoque es combatir la contaminación por plásticos y promover prácticas sostenibles de producción y consumo de textiles en América Latina, el Sudeste Asiático y Europa.
Para saber más sobre el proyecto, ingrese aquí.